

La cooperación descentralizada se ha venido realizando de forma espontánea desde hace unas décadas, poniendo en relación a autoridades locales europeas y latinoamericanas con lógicas de asistencia o intercambio.
En 1995, la cooperación descentralizada entre la UE y América Latina se ve impulsada con el lanzamiento del Programa Urb-AL, cuyo objetivo consiste en desarrollar redes de cooperación entre colectividades locales sobre temas y problemas concretos del desarrollo urbano: participación ciudadana, lucha contra la pobreza, sociedad de la información, género, entre otros, hasta los 13 sectores que son objeto de trabajo en las distintas redes temáticas.
El Programa Urb-AL de la Comisión Europea no sólo ha impulsado un nuevo modelo de relación -las redes-, sino que también ha puesto a debate el fenómeno de la cooperación descentralizada. En este sentido, apoyó la Conferencia sobre Partenariado local entre la Unión Europea y América Latina (Valparaíso, marzo de 2004), donde se puso de manifiesto la necesidad de conocer y profundizar en el fenómeno creciente de la cooperación directa entre municipios.
Tras la Conferencia, en el marco mismo del Programa Urb-AL, se lanzan dos proyectos de gran envergadura: el Centro de Documentación del Programa Urb-AL, espacio de síntesis del conocimiento generado por las redes temáticas; y el Observatorio de la Cooperación Descentralizada UE-AL.