

Para el Observatorio, municipios y regiones, así como otros niveles de gobierno local, son los protagonistas de la cooperación descentralizada.
Los gobiernos locales y regionales como protagonistas de la cooperación
Los actores claves de la cooperación descentralizada son los gobiernos locales y las instituciones subestatales correspondientes a los diferentes niveles territoriales existentes (mancomunidades de municipios, áreas metropolitanas, provincias o departamentos, regiones o comunidades autónomas, etc.).
Apoyándose en la autonomía local -que está reconocida de manera más o menos explícita por los marcos legislativos y competenciales de los diferentes países aunque desarrollada de manera dispar en cada contexto nacional- los gobiernos locales y regionales intentan definir y poner en práctica su propia estrategia de cooperación internacional. Esto explica la diversidad y complejidad del fenómeno de la cooperación descentralizada, al mismo tiempo que su riqueza.
En relación con otros niveles de gobierno y con la sociedad civil
Por un lado, los gobiernos subnacionales pueden asociar y movilizar en su cooperación a otros actores locales, fundamentalmente de la sociedad civil, como por ejemplo: universidades, agentes sociales, empresas, ONGD, etc. En este sentido, la cooperación descentralizada puede ser, en la práctica, un factor de fortalecimiento de la participación ciudadana y de la democracia local. Además, la presencia de dichos actores refuerza las capacidades de cooperación local y regional.
Por otro lado, los gobiernos locales y regionales pueden también interactuar o establecer mecanismos de articulación o concertación con los gobiernos estatales o con organismos multilaterales para determinadas intervenciones que sobrepasan el ámbito de su propio territorio.
Además, los gobiernos nacionales y las instituciones multilaterales, por su parte, intervienen en ciertos casos para apoyar la cooperación descentralizada, mediante sistemas de cofinanciación de acciones o programas de fomento de las relaciones entre gobiernos locales y regionales.
Dentro de los programas multilaterales de apoyo, destaca, en el caso euro-latinoamericano, el Programa Urb-AL, que ha sido una puerta de entrada a la cooperación descentralizada para muchas administraciones territoriales, introduciendo y difundiendo el trabajo en red.